Piero Dominici, profesor universitario y entrenador, experto en comunicación y organizaciones complejas, se ocupa de la complejidad y la teoría del sistema.
por Salvatore Dimaggio
SD: Ha estudiado durante mucho tiempo la cuestión de gestionar la complejidad y sus reflexiones sobre ética y productividad. ¿A qué conclusiones te llevó tu investigación?
Algunas consideraciones preliminares son necesarias para el desarrollo de nuestra reflexión que, obviamente, no será de ninguna manera exhaustiva, pero –esperadamente – dará lugar a ideas y estímulos.
Dada la complejidad y el vínculo entre los diferentes planes de discurso, trataré de resumir los razonamientos en puntos problemáticos. Una opción que espero pueda contribuir a la claridad y simplificación de temas que están lejos de ser simples y triviales, como algunos "superexpertos" o "guru" harían creer a la gente. En el contexto general de una repensación general de la relación entre la teoría y la investigación, entre la teoría y la práctica (se alimentan entre sí), creo que no se puede dejar de notar cómo la complejidad, la ambivalencia y la rapidez del cambio que está ocurriendo han puesto de relieve, sin lugar a discusión, la urgencia de (al menos) repensar el paradigma (1996) y las mismas categorías conceptuales con las que hemos definido e interpretado la realidad hasta hoy. La complejidad social y organizativa, a pesar de su particularidad, es siempre un problema de gestión de conocimientos y conocimientos (Dominici 2003, 2011), de posibilidades cognitivas que en realidad pueden ser seleccionadas y realizadas – también puedo pensar en la sección finita de Weberian de la infinidad sin significado del convertirse en el mundo. El hecho es que no estamos listos para enfrentar los desafíos de la complejidad y el nuevo ecosistema, no tanto en términos de metodologías e investigación (y herramientas de detección, cada vez más refinados), sino de modelos interpretativos teóricos que deben guiar/orientrar la observación empírica, no sólo científica, de fenómenos y procesos. Pero necesitamos educación y formación en complejidad y una renovada conciencia de la necesidad de un enfoque multidisciplinario de esta misma complejidad que implica – como he tenido la oportunidad de argumentar en tiempos insospechados – una redefinición del espacio del conocimiento y la reversión de las lógicas del poder y el control que, en todos los niveles, han sancionado su parcialización y encarcelamiento dentro de los límites estrechos de las disciplinas; disciplinas cada vez más aisladas y incapaz de comunicarse entre sí mismos
(Dominici 2003, 2011), de posibilidades cognitivas que en realidad pueden ser seleccionadas y realizadas – también puedo pensar en la sección finita de Weberian de la infinidad sin significado del convertirse en el mundo. El hecho es que no estamos listos para enfrentar los desafíos de la complejidad y el nuevo ecosistema, no tanto en términos de metodologías e investigación (y herramientas de detección, cada vez más refinados), sino de modelos interpretativos teóricos que deben guiar/orientrar la observación empírica, no sólo científica, de fenómenos y procesos. Pero necesitamos educación y formación en complejidad y una renovada conciencia de la necesidad de un enfoque multidisciplinario de esta misma complejidad que implica – como he tenido la oportunidad de argumentar en tiempos insospechados – una redefinición del espacio del conocimiento y la reversión de las lógicas del poder y el control que, en todos los niveles, han sancionado su parcialización y encarcelamiento dentro de los límites estrechos de las disciplinas; disciplinas cada vez más aisladas y incapaz de comunicarse entre sí mismos Después de esta premisa necesaria, resumo por puntos, aquellos que –en mi opinión – son complejos "variables" con los que nos vemos obligados a tratar:
Los sistemas y organizaciones complejos deben confrontar e interactuar cada vez más con los ecosistemas caóticos y desordenados, pero cada vez más interdependientes e interconectados, que atraviesan otra fase (crítica) de la evolución – no lineal – para la diferenciación marcada por el advenimiento de la economía interconectada del inmaterial (Dominici): un tipo de economía y contexto histórico-social – que he definido la completeidad de la Sociedad – En este sentido, la comunicación (no sólo comunicación organizativa), de medios "simples" de manipulación, persuasión (más o menos oculto y responsable), promoción, reputación, consenso y construcción de una visibilidad de fin a uno mismo (paradójicamente) está destinada progresivamente a convertirse y, sobre todo, a ser reconocida como un verdadero portador de transparencia, acceso, servicio, compartir, reducción de la complejidad. En otras palabras, factor estratégico de eficiencia y no sólo para imagen y/o reputación, consentimiento o venta.
La comunicación así comprendida - y, además, siempre definida "proceso social de compartir conocimiento = poder" (Dominici, 1996 y sgg.) - requiere una "nueva cultura de comunicación" construida sobre los destinatarios, más...construida/trabajada con los receptores (exclusión vs. inclusión), así como basada en la evaluación (que no significa, sólo y sólo, datos y estadísticas); una "nueva cultura de comunicación" que implica necesariamente, no sólo el orden público Esas mismas culturas organizativas que, a menudo, tratan de frenar, casi frenar, la rapidez del cambio en su lugar, especialmente porque no están preparadas y adecuadamente formadas para metabolizar la innovación y el cambio. Y nunca debemos olvidar que las organizaciones, instituciones, la misma sociedad siempre tratan de mantener el orden, la estabilidad, el equilibrio, pero, para innovar concretamente e inne
No hay reglamentos, sistemas, procedimientos ideales capaces de garantizar, sin embargo y siempre, eficiencia, eficacia, control (total), productividad, equidad y, sobre todo, respeto a las leyes y las normas culturales compartidas: lo que importa es siempre su traducción y aplicación operativa.
La digitización y las normas jurídicas (un riesgo de interpretaciones, soluciones, reducciones es alto) pueden sin duda hacer una importante contribución, no decir decisiva, pero solo no son suficientes para reducir la complejidad (eficiencia, eficacia, productividad, clima organizativo, seguridad, corrupción, etc.) y gestionar la inestabilidad de las organizaciones, sistemas sociales y corrientes conexas (materiales e inmateriales). Una vez más, la centralidad debe situarse en la Persona, en la calidad de las relaciones, en el capital humano y el bienestar organizativo, en las asimetrías y habilidades, pero también, y sobre todo, en la cuestión (ir)responsabilidad (2009). En otras palabras, sobre la complejidad "real" de los sistemas organizativos, un tipo de complejidad que, aunque caracterizada por numerosos "partidos" interdependientes, es difícilmente mensurable/cuantifiable, tanto por la multiplicidad de variables intervinientes como por la imprevisibilidad inherente a los propios sistemas (ver también el concepto de racionalidad limitada, en el que hemos trabajado mucho).
B) La centralidad estratégica de la comunicación y la necesidad de una nueva "cultura de la comunicación"
La creciente complejidad de los sistemas y su diferenciación, a menudo autónoma y caótica, generan nuevas necesidades de comunicación, capacitación y organización. La comunicación no es un "algo" que puede llegar al valle de procesos y dinámicas, porque la comunicación se identifica en esos mismos procesos y en esas mismas dinámicas. En este sentido, en el pasado hablé de "comunicación de hacer" (ver "comunicación de decir") y "poder comunicativo de eficiencia", tanto a nivel de relaciones interpersonales como interacciones sistémicas y/o organizativas. Por estas razones, he propuesto la fórmula "comunicación es organización" (1998, 2003 y así sucesivamente), pero todavía hay una conciencia generalizada de las implicaciones incluso sólo de una declaración de este tipo; además, en la comunicación (organización) no improvisa y el problema de las habilidades (no sólo de comunicadores, sino más generalmente de gerentes/directores y empleados) es tan evidente preguntarse – como hemos señalado más y más veces una práctica tradicional – Por ejemplo, durante años, se han aplastado cada vez más (en el mejor de los casos) en forma exclusivamente "técnica", definida y realizada sobre la base de modelos interpretativos lineales ya no adecuados para la hipercomplesión.
Por otra parte, la eficiencia y la eficacia se ponen cada vez más a prueba, precisamente de ese famoso cambio de paradigma que, al ser nombrado y discutido por todos, además de no ser comprendido y metabolizado, termina siendo inscrito, en debate público, dentro de un nuevoismo acrítico de manera que previene un pensamiento "otro" sobre la innovación.
C) La complejidad de las organizaciones y sistemas sociales
El relativo a los sistemas sociales y organizativos es, además, un tipo de complejidad de todo particular y difícil de reducir: en cualquier caso, una complejidad no atribuible a la única aplicación de fórmulas y datos matemáticos (fundamentales, esclarecemos) enmarcables dentro de un "objetivo científico" que devuelve el hegemon y también contribuye a alimentar un cierto tipo de conformismo. Dije: una complejidad particularmente compleja – me disculpo por el juego de palabras – como aquellos que lo observan (estudio y analizan) y tratan de entender que se observa al mismo tiempo; constantemente contaminado y está contaminado por el medio ambiente y el sistema de relaciones; constantemente cogenera y co-produce los procesos de los cuales es el protagonista (procesamiento de información y compartir conocimiento) y, al hacerlo, no se adapta solamente al ecosistema de referencia. Repense al viejo, pero fundamental, concepto de "observación participativa" y participación; uno de los muchos conceptos de investigación social definida, y operacionalizado, hace mucho y hoy recuperado en todos los campos de investigación y práctica organizativa. La observación (participante y participativa) de los sistemas sociales y organizativos nos obliga a abordar la activación de toda una serie de factores condicionantes que cambian, no sólo la percepción, sino también las condiciones empíricas del evento observado e incluso el mismo acto de observar (tanto en investigación científica como en la gestión de organizaciones complejas). Además, es necesario
El relativo a los sistemas sociales y organizativos es, además, un tipo de complejidad de todo particular y difícil de reducir: en cualquier caso, una complejidad no atribuible a la única aplicación de fórmulas y datos matemáticos (fundamentales, esclarecemos) enmarcables dentro de un "objetivo científico" que devuelve el hegemon y también contribuye a alimentar un cierto tipo de conformismo. Dije: una complejidad particularmente compleja – me disculpo por el juego de palabras – como aquellos que lo observan (estudio y analizan) y tratan de entender que se observa al mismo tiempo; constantemente contaminado y está contaminado por el medio ambiente y el sistema de relaciones; constantemente cogenera y co-produce los procesos de los cuales es el protagonista (procesamiento de información y compartir conocimiento) y, al hacerlo, no se adapta solamente al ecosistema de referencia. Repense al viejo, pero fundamental, concepto de "observación participativa" y participación; uno de los muchos conceptos de investigación social definida, y operacionalizado, hace mucho y hoy recuperado en todos los campos de investigación y práctica organizativa. La observación (participante y participativa) de los sistemas sociales y organizativos nos obliga a abordar la activación de toda una serie de factores condicionantes que cambian, no sólo la percepción, sino también las condiciones empíricas del evento observado e incluso el mismo acto de observar (tanto en investigación científica como en la gestión de organizaciones complejas). Además, es necesario
Parece obvio decir – no es así, de hecho a menudo tienes la impresión de que no hay suficiente conciencia – pero el mismo conocimiento científico, como cualquier actividad de investigación e innovación, se desarrolla dentro de contextos históricos-culturales determinan que son ellos mismos "factores" de condicionamiento... piensas, entre los temas, a la imposibilidad weberiana de un conocimiento realmente valioso de la realidad. Sin embargo, todavía está muy extendida la creencia de que la formación humanística y científica puede/tiene que mantenerse separada.
Y siempre debemos considerar que, cuando hablamos de "sistemas complejos", nos referimos a sistemas formados por múltiples elementos y variables, a su vez caracterizados por enlaces (no fácilmente reconocibles) y complejos procesos de retroacción, que no es posible observar aislantes del contexto de referencia. Las partes, que constituyen sistemas complejos, son siempre estrictamente interdependientes, pero nunca es tan simple identificar sus vínculos y correlaciones. Esto se debe a que casi siempre nos enfrentamos a dinámicas inestables, que hacen ineficaz cualquier explicación determinista y reduccionista. Al mismo tiempo, hay diferentes niveles de descripción que requieren vocabulario y códigos apropiados y relevantes.
La cuestión crucial de la " racionalidad limitada"
Dejo de dos supuestos que considero fundamentales: 1) los actores sociales que producen conocimientos no se limitan a adaptarse al medio ambiente (social y/o organizativo), sino que contribuyen a modificarlo y cogenerarlo; 2) todo tipo de organización se basa en procesos, es decir, en conjuntos de actividades entre ellos lógicamente interconectadas que se identifican sustancialmente con la gestión, eficiente y eficaz, de flujos de información y conocimientos. Sin embargo, a pesar de la considerable disponibilidad de datos, información y (a veces) conocimientos, los sistemas de organización siempre se basan en un LIMITATE RACING
- que se debe a una serie de "variables" decisivos:
- Conocimiento limitado de las alternativas – papel de las creencias preexistentes en las decisiones/decisiones – el análisis general requiere costos excesivos
- Distinción incierto entre "half" y "finish"
- Posibilidad de conocer todas las consecuencias de las opciones (razonabilidad de los tiempos y costos)
- Distorsiones en los comentarios
- Las decisiones son casi siempre del "grupo" y están relacionadas con procesos de cooperación/competición/conflicto
- Presencia de múltiples niveles de ambigüedad
La organización, como se mencionó, puede definirse como OPEN SOCIAL SYSTEM* – basado en un proceso de interacción entre las partes – en el que el conocimiento del medio ambiente ( stakeholders, datos, información, etc.) es decisivo para adaptarse al cambio, gestionarlo y no "ser gestionado". Al mismo tiempo, la creación de una cultura organizativa se configura como el activo estratégico que permite definir respuestas eficaces a la imprevisibilidad y vulnerabilidad inherentes a los propios sistemas, así como riesgos potenciales y reales del medio ambiente.
Por otra parte, nos enfrentamos a un "... sistema de adaptación de componentes físicos, personales y sociales que se mantiene unidos por una red de comunicaciones interpersonales y la voluntad de sus miembros de cooperar para alcanzar un objetivo común" (H.A.Simon, 1947)
Dentro de esta complejidad, el actor social no puede dar una representación completa de la realidad, ni conocer todos los objetivos posibles de sus acciones; o finalmente dar una representación de todos los medios posibles para alcanzarlos o las consecuencias de cada acción.
La condición de racionalidad limitada se determina por los siguientes "variables":
- complejidad del medio ambiente
- incapacidad del actor social para recoger, procesar y almacenar toda la información necesaria
- Es imposible predecir completamente las estrategias de otros
Esto significa que la información útil para resolver problemas es siempre incompleta y confundida con una gran cantidad de datos innecesarios. Un problema que es probable que se radicalice más en la sociedad interconectada: el verdadero desafío – sujeto a una serie de limitaciones – confirma que vinculado a la posibilidad de transformar la información, que permite la interpretación y la acción sobre el medio ambiente, en el conocimiento. SD: ¿Cuáles son los principios rectores que deben inspirar una gestión que quiere evitar bloquear estos procesos?
Trato de responder a su pregunta, indicando una serie de puntos que considero particularmente significativos:
- Las organizaciones deben configurarse como sistemas sociales abiertos
- Centralidad estratégica de la comunicación (que no debe confundirse con el marketing!), entendida como "proceso social de compartir conocimientos (=poder)", en el que desempeñan un papel absolutamente decisivo en los perfiles psicológicos, contextos socioculturales de origen, habilidades, asimetría de información y conocimiento, calidad de las relaciones y espacio relacional, gestión del conocimiento, etc. La comunicación, que permite el intercambio de información y recursos de conocimiento, es el verdadero "valor añadido" de las organizaciones y sistemas como sea posible:
a) REDUCCIÓN DE LA COMPLESSIDAD (pero ahora estamos hablando de IPERCOMPLESSITY)
b) GESTIÓN DE INCERTEZZA/RISCHIO - función estratégica de las empresas de gestión de riesgos y gestión de crisis
c) AVERGENCIA de la CONFLITTO – fuera del sistema: problema de control y acceso a los recursos (Sociedad de Conocimiento); dentro del sistema: cuestiones relacionadas con el acceso, la gestión, el procesamiento, la conservación y el intercambio de conocimientos y habilidades (gestión del conocimiento).
- La comunicación es organización. Como se mencionó anteriormente, los sistemas sociales y las organizaciones complejas – sistemas de adaptación caracterizados por conexiones no lineales y una notable variedad de elementos y conexiones – evolucionan para la diferenciación no lineal/o, en ciertos niveles de complejidad, para los autopodios: este aumento de la complejidad genera nuevas necesidades de comunicación que, a su vez, definen nuevas necesidades organizativas. La capacidad de procesar y compartir la información es esencial para la adaptación al medio ambiente y cualquier intento de transformarla. Repito: el intercambio de información y conocimiento es de vital importancia (ya he tratado estos temas en mi tesis de graduación, y luego profundizarlos más en el curso del doctorado, dentro del cual tuve la suerte de profundizar estos caminos de investigación con académicos/intelectuales como Franco Ferrarotti y Edgar Morin). Es sobre la base de estos supuestos, y de las investigaciones relacionadas, que se basan en estudios multidisciplinarios sobre la complejidad y teoría de los sistemas, que he podido afirmar – en ocasiones no sospechados – la comunicación es organización: no es dimensiones separadas (de hecho!) aunque, de alguna manera, casi parecen recordar la vieja dicotomía marxiana entre estructura y superestructura. La eficiencia de un sistema organizativo está estrechamente relacionada con el intercambio de información y habilidades y es la forma más poderosa de comunicación que una organización puede implementar, tanto fuera como dentro de la organización.
- . Como se mencionó anteriormente, los sistemas sociales y las organizaciones complejas – sistemas de adaptación caracterizados por conexiones no lineales y una notable variedad de elementos y conexiones – evolucionan para la diferenciación no lineal/o, en ciertos niveles de complejidad, para los autopodios: este aumento de la complejidad genera nuevas necesidades de comunicación que, a su vez, definen nuevas necesidades organizativas. La capacidad de procesar y compartir la información es esencial para la adaptación al medio ambiente y cualquier intento de transformarla. Repito: el intercambio de información y conocimiento es de vital importancia (ya he tratado estos temas en mi tesis de graduación, y luego profundizarlos más en el curso del doctorado, dentro del cual tuve la suerte de profundizar estos caminos de investigación con académicos/intelectuales como Franco Ferrarotti y Edgar Morin). Es sobre la base de estos supuestos, y de las investigaciones relacionadas, que se basan en estudios multidisciplinarios sobre la complejidad y teoría de los sistemas, que he podido afirmar – en ocasiones no sospechados – la comunicación es organización: no es dimensiones separadas (de hecho!) aunque, de alguna manera, casi parecen recordar la vieja dicotomía marxiana entre estructura y superestructura. La eficiencia de un sistema organizativo está estrechamente relacionada con el intercambio de información y habilidades y es la forma más poderosa de comunicación que una organización puede implementar, tanto fuera como dentro de la organización.Gestión eficiente de procesos y canales de comunicación
- (proceso social de compartir el conocimiento): "canales" de la comunicación deben ser conocidos y accesibles para todos
- Gestión de conocimientos
- Liderazgo autorizado y no autoritario
- Centralidad del capital humano
- Centralidad del capital social
- Estudio estratégico del clima organizativo y el bienestar organizativo Formación y actualización continua:
En mi opinión, repito, el verdadero "valor añadido", el factor que puede determinar una "ventaja competitiva" a largo plazo; y sin embargo, en la mayoría de los casos, sigue siendo la primera voz cortada. Pagamos un retraso cultural, incluso en estas cuestiones, que es difícil de recuperar y que es fuertemente indicativo de una manera de pensar y organizar, no sólo el trabajo y las organizaciones, sino también las relaciones sociales y la vida pública.
Parece obvio cómo tales "variables" estratégicos pueden desarrollarse solamente a condición de que, sobre todo a través de la definición y el intercambio de una cultura organizativa, está específicamente dirigida a redescubrir las redes sociales y mecanismos de confianza y cooperación que constituyen el "social partner" de una comunidad (idealtipo, de muchas maneras, ideal incluso a nivel organizativo).
SD: ¿Cuáles son, en su experiencia, los principales bordes competitivos de una empresa que puede apoyar o incluso fomentar la osmosis?
Como se escribió varias veces en el pasado: la sociedad del conocimiento empuja a las organizaciones complejas a configurarse como "sistemas sociales abiertos" que tratan de gobernar lo incierto e impredecible mediante el intercambio de una cultura organizativa y de diseño, definida y elaborada dentro de esas redes relacionales intersubjetivas "inside" sistemas organizativos, pero que están en una relación de osmosis también con el ambiente externo, know-how. Incluso en el caso de las organizaciones (tanto simples como complejas), la cultura - entendida como un conjunto de valores, prácticas, creencias, conocimiento, símbolos, modelos compartidos por un grupo/comunidad - absoluto - exactamente como para los sistemas sociales y comunidades - de funciones absolutamente estratégicas: desde el control social a la definición de condiciones (indispensables) de previsibilidad de comportamiento (por ejemplo, el papel es "dispositivo" que cumple estas funciones, de definir expectativas y responsabilidades Es realmente un (necesario) cambio del paradigma cultural (Dominici, 1996) que, además de involucrar modelos organizativos y estrategias de acción, se refiere estrechamente a la calidad de las relaciones sociales y, específicamente, las personas (y estas
En lo que respecta, en particular, las " habilidades discriminatorias" deben reiterarse como, además de ser las variables capaces de determinar la ventaja competitiva, están vinculadas a la capacidad de una organización de utilizar recursos para alcanzar los objetivos estratégicos definidos; además, son variables y dinámicas cada vez más influenciadas por las cambiantes condiciones de los contextos de referencia. En este sentido, usted podría razonar sobre diferentes estrategias y hacer una larga lista de elementos que pueden desencadenar la ventaja competitiva, pero sigo creyendo que el "capital humano" y la educación continua son los más decisivos, aún más a largo plazo. En otras palabras, una organización que tiene la intención de ser concretamente eficiente, y extender a lo largo del tiempo su eficiencia, así como centrarse en la innovación tecnológica (contínua) y el factor legal, debe: 1) maximizar las habilidades (en el sentido más amplio del término); 2) promover el intercambio de información y conocimientos; 3) promover la colaboración y la cooperación; 4) centrarse en la centralidad de la dimensión social y relacional; 5) centrarse en el fortalecimiento y la implementación de redes fide confianza; 6) organizar los espacios de una cultura orgánica de una manera funcional. Absolutamente estratégico – lo repito – saber reconocer en el "entrenamiento continuo" ese instrumento complejo capaz (también) de acompañar estos procesos evolutivos no lineales y de aumentar la conciencia de la complejidad y la racionalidad limitada que es precisa
En lo que respecta, en particular, las " habilidades discriminatorias" deben reiterarse como, además de ser las variables capaces de determinar la ventaja competitiva, están vinculadas a la capacidad de una organización de utilizar recursos para alcanzar los objetivos estratégicos definidos; además, son variables y dinámicas cada vez más influenciadas por las cambiantes condiciones de los contextos de referencia. En este sentido, usted podría razonar sobre diferentes estrategias y hacer una larga lista de elementos que pueden desencadenar la ventaja competitiva, pero sigo creyendo que el "capital humano" y la educación continua son los más decisivos, aún más a largo plazo. En otras palabras, una organización que tiene la intención de ser concretamente eficiente, y extender a lo largo del tiempo su eficiencia, así como centrarse en la innovación tecnológica (contínua) y el factor legal, debe: 1) maximizar las habilidades (en el sentido más amplio del término); 2) promover el intercambio de información y conocimientos; 3) promover la colaboración y la cooperación; 4) centrarse en la centralidad de la dimensión social y relacional; 5) centrarse en el fortalecimiento y la implementación de redes fide confianza; 6) organizar los espacios de una cultura orgánica de una manera funcional. Absolutamente estratégico – lo repito – saber reconocer en el "entrenamiento continuo" ese instrumento complejo capaz (también) de acompañar estos procesos evolutivos no lineales y de aumentar la conciencia de la complejidad y la racionalidad limitada que es precisa
SD: Algunos servicios digitales populares como Google y Wikipedia ahora se han incorporado fuertemente en los hábitos de búsqueda de información de los usuarios. Tanto que se debe considerar como dispensadores de datos sustancialmente fiables y útiles y, implícitamente, neutrales. Sin embargo, la pregunta cada vez más discutida (en el mundo anglo-palatino, de nosotros muy poco) de sesgo de búsqueda, pone cada vez más en duda la gestión que Google hace de este poder. Al mismo tiempo, la confianza consolidada en los procesos democráticos, abiertos y horizontales de verificación de hechos de Wikipedia está cada vez más consagrada por la amenaza de editores de precios que manipulan las voces de manera compatible con los intereses de empresas o grupos de poder. ¿Qué desafíos plantean esta situación y qué nuevas herramientas necesitamos para decodificar estos escenarios?
Y como repito durante años: porque esta hipercomplesión no basta con "ciudadanos conectados", servir a los ciudadanos de forma crítica e informada, educada a la ciudadanía y no a la subdivisión... por el hábito cultural; los ciudadanos en posesión de habilidades no sólo técnicas y/o digitales, sino, sobre todo, educados y entrenados a la complejidad y el "pensamiento crítico"; educados y entrenados para comprender la importancia del compartir y la cooperación En este sentido, recientemente, incluso algún tecno-entusiasto – etiqueta para indicar el moderno "integrado" – finalmente comienza a darse cuenta de que la pregunta más complicada para resolver es la cultural (y no me refiero solamente a t
Y como repito durante años: porque esta hipercomplesión no basta con "ciudadanos conectados", servir a los ciudadanos de forma crítica e informada, educada a la ciudadanía y no a la subdivisión... por el hábito cultural; los ciudadanos en posesión de habilidades no sólo técnicas y/o digitales, sino, sobre todo, educados y entrenados a la complejidad y el "pensamiento crítico"; educados y entrenados para comprender la importancia del compartir y la cooperación En este sentido, recientemente, incluso algún tecno-entusiasto – etiqueta para indicar el moderno "integrado" – finalmente comienza a darse cuenta de que la pregunta más complicada para resolver es la cultural (y no me refiero solamente a t Tengo la clara sensación de que, incluso en este caso, es un debate todavía lejos de ese análisis metodológicamente riguroso y, evidentemente, multidisciplinario de los cuales necesitamos urgentemente: también en los datos de los GIG los "apocalípticos" y "integrados" devuelven todos los argumentos de apertura que no contemplan posiciones intermedias, tal vez basados en la experiencia y la investigación. Por un lado, aquellos que ven en Big Data la nueva utopía, por el otro aquellos que te reconocen sólo riesgos y peligros. Lo que es evidente es el enorme potencial de los Big Data para la investigación y el desarrollo tecnológico: la principal crítica está vinculada al hecho de que todavía no hemos entendido cómo mantener estos extraordinarios potenciales junto con respecto a algunos derechos fundamentales de la persona. Además de la investigación científica y los encargados de adoptar decisiones políticas, las consecuencias para el marco jurídico son notables. Una cosa es cierta: los datos nunca hablan por sí solos, es el investigador hacerlos hablar, atribuir uno o más significados sobre la base de posibles correlaciones y cualquier conexión causal. Hay que prestar mucha atención a la retórica y a las narrativas que se desarrollan en el debate público y que tienden sólo a simplificar los temas que son simples.
Detrás de la cuestión de Big Data, el "antiguo", pero siempre actual, tema de racionalidad – es siempre una racionalidad limitada – en decisiones y decisiones, no sólo organizativamente. Consciente de la importancia de tener disponibilidad de cantidades infinitas de datos y, sobre todo, de poder analizarlos y procesarlos con los propósitos más diferentes, sigo sintiéndome crucial sobre todas las cuestiones relacionadas con la capacidad de comprender y organizar sistemáticamente la cantidad infinita de información contenida en este tipo de complejidad. Sin embargo, la revolución "real" de Big Data está vinculada a las nuevas oportunidades para analizar y traducir evidencia en decisiones para tomar en un tiempo razonable. Obviamente hay un problema crucial de cómo reorganizar procesos automáticos de elección de noticias e información que se pueden traducir al conocimiento. Pero, repito, las implicaciones éticas son notables: de la necesidad de contrarrestar el poder de las grandes corporaciones digitales a las cuestiones de privacidad y protección de datos personales; de la propiedad a la explotación de datos, de la transparencia a la supercontrol. La Sociedad Interconectada (2014) también debe compartir con esta renovada conciencia.
Piero Dominici
(PhD) Profesor y entrenador universitario, enseña Comunicación Pública y Sociología del Desviance en la Universidad de Perugia. Member of the MIUR Audit Board, is part of national and international scientific committees. Ha estado trabajando durante veinte años de teoría del sistema y teoría de la complejidad, con especial referencia a organizaciones complejas y cuestiones relativas a la ciudadanía, la democracia, la ética pública. Realiza actividades de investigación, capacitación y consultoría con organizaciones públicas y privadas. Ha participado, y sigue participando, en proyectos de importancia nacional e internacional, con funciones de coordinación. Ponente en conferencias internacionales, colabora con revistas científicas y cultura. Autor de numerosos ensayos y publicaciones científicas, incluyendo: Para una ética de nuevos medios (1998); Comunicación en la sociedad hipercompleta. Introducción a la acción de comunicación (2005); La empresa de irresponsabilidad (2010); Comunicación en la sociedad hipercompleta. Comparte conocimiento para gobernar el cambio (2011); Dentro de la Sociedad Interconectada. Perspectivas éticas para un nuevo ecosistema de comunicación (2014).